Cada mañana, en los húmedos y verdes campos de San Jerónimo de Moravia, en cada muchacho del Centro Juvenil Amigó se realiza el milagro del cambio de la incomprensión, por la oportunidad de mirar a la vida como un terreno recién arado, listo para sembrar en él cualquier sueño. . . y verlo florecer.

















