PROGRAMA RESIDENCIAL Y NO RESIDENCIAL
“La huerta del Crecimiento personal”
Significado General
La Huerta del Crecimiento Personal es una metáfora pedagógica que representa el proceso de formación y transformación humana que vive cada joven durante su permanencia en el Centro.
En una huerta la tierra debe prepararse, sembrarse, cuidarse y cultivarse antes de producir frutos, cada persona necesita un proceso gradual de acompañamiento, reflexión, aprendizaje y desarrollo para descubrir sus capacidades, fortalecer sus valores y construir un proyecto de vida con sentido. El crecimiento humano no ocurre de manera inmediata, sino que requiere tiempo, esfuerzo, compromiso y acompañamiento.
Cada fase del programa simboliza una etapa del trabajo agrícola: preparar la tierra, sembrar, cultivar, cosechar y volver a sembrar. De esta manera, el joven comprende que su proceso de cambio es dinámico y continuo.
Así como el agricultor confía en el potencial de cada semilla, la Pedagogía Amigoniana reconoce el valor y las capacidades de cada joven, promoviendo una educación basada en:
- La dignidad humana
- El amor
- La corresponsabilidad
- Y la confianza en la posibilidad de crecer y transformarse
El objetivo final no es únicamente superar dificultades, sino formar personas autónomas, comprometidas con su proyecto de vida y capaces de generar cambios positivos en su familia, su comunidad y la sociedad.


“Toda semilla tiene el potencial de dar fruto cuando encuentra una tierra que la acoge, un cuidado que la fortalece y una oportunidad para crecer.” Imagenes ilustrativas: www.magnific.com
Objetivo del Programa
Favorecer el crecimiento humano integral de la Persona menor de edad Participante del Programa mediante un proceso psicopedagógico inspirado en la metáfora de “La Huerta del Crecimiento Personal”, que le permita descubrir sus capacidades, fortalecer sus valores, desarrollar hábitos positivos, construir relaciones saludables, asumir progresivamente su autonomía y consolidar un proyecto de vida con sentido, promoviendo su integración familiar, social y comunitaria como protagonista de su propia historia y de su transformación personal.
Perfil del joven:

El perfil del joven menor de edad debe cumplir con los siguientes requisitos:
- Ser un Jóven varones de 15 a 17 años de edad (Programa Residencial).
- Ser Jóvenes mayores de 15 años, ambos sexos (Programa No Residencial).
- Tener sexto grado aprobado y tener copia del certificado.
- Se solicita la copia de la cedula de identidad del alumno.
- Se solicita copia del representante legal o acompañante.
- Que la condición del joven cumpla con estar en: Riesgo social y/o vulnerabilidad, ser desertor de los estudios, consumo de sustancias psicoactivas (no adicciones), contar con deseos de superación…
- Anuencia por parte del joven y familia a llevar el programa sin coacción.
- Querer progresar y utilizar las herramientas que ofrece el modelo psicopedagógico.
- Necesidad de un plan y proyecto personal de vida.
Etapas del Programa:
Se divide en tres fases:

- 1- Fase “Preparando la Tierra” (De Adaptación, Acogida, Identificación): Así como la tierra necesita prepararse antes de sembrar, el joven inicia un proceso de acogida, reconocimiento y adaptación, donde comienza a sentirse parte de una comunidad que le recibe con respeto, acompañamiento y esperanza. El joven se va integrando progresivamente a la vida comunitaria y formativa del Centro, participando activamente en sus dinámicas, normas, espacios y actividades, desarrollando un sentido de pertenencia que favorezca su adaptación y disposición para iniciar su proceso de crecimiento humano.
Conocimiento del sistema Psicopedagógico implica:
- Cumplir horario, normas y reglamentos;
- Participación activa de todas las actividades programadas,
- Demostrar hábitos de cortesía y sentido de pertenencia;
- Conocimiento personal a través de la herramienta del FODA, que involucra responsabilizarse de los deberes encomendados,
- Aceptar y asumir las responsabilidades asignadas.
- 2- Fase “Tiempo de Cultivo” (De Superación): El crecimiento humano requiere tiempo, cuidado y compromiso. En esta fase el joven fortalece hábitos, desarrolla capacidades y transforma progresivamente su manera de pensar, convivir y proyectarse hacia el futuro.
Crecimiento consciente de la persona participante del programa:
- Mediante el desarrollo de herramientas de exploración personal,
- Trabajando historia de vida, problemática personal, diario escrito, reconocimiento de sus habilidades y cualidades;
- Dialogo con el educador, mismo que supervisa y retroalimenta el avance en el proceso;
- Aceptación de su realidad familiar para introducir a la última etapa del programa y la elaboración de su proyecto de vida.
- 3- Fase “Volver a Casa” (De Proyección): La fase “Volver a Casa” representa la transición progresiva del joven hacia una vida más autónoma dentro de su familia, comunidad y entorno social. En esta etapa, el joven pone en práctica los aprendizajes, valores, hábitos y herramientas adquiridas durante su proceso formativo, fortaleciendo sus vínculos familiares, consolidando su proyecto de vida y asumiendo un papel activo en la construcción de su futuro. Más que un regreso físico al hogar, esta fase simboliza la continuidad del crecimiento humano fuera de la institución. Busca que el joven reconozca que el proceso de transformación no concluye con el egreso, sino que continúa en cada decisión, relación y compromiso que asume en su vida cotidiana.
Evidenciar el conocimiento y crecimiento integro asimilando las fases anteriores:
- Elaboración de un plan de superación personal por medio del proyecto de vida;
- Proyectar en su ambiente cotidiano urbanidad y educación, tener un ejemplo adecuado a nivel conductual en habilidades sociales como colaborar, apoyar actividades, ayudar en casa, desarrollo de interacción familiar;
- Se reafirma el conocimiento personal y toma de decisiones asertivas.
- Realización de trabajo comunal y conclusión de su proceso de capacitación técnica.



Imagenes ilustrativas: www.magnific.com
Actividades en las que participará el Joven
- Actividades de nutrición y descanso.
- Actividades de salud, aseo e higiene personal.
- Actividades terapéuticas.
- Actividades técnico vocacionales.
- Actividades de formación (humana, cívico-social, patriótica, religiosa, ética, cultural, etc.).
- Actividades de convivencia, intercambio y relación.
- Actividades de educación físico deportivas.
- Actividades de recreación y esparcimiento.
- Actividades culturales y artísticas.
- Actividades de mantenimiento, ornamentación y limpieza ambiental.
- Actividades de labores domésticas.
- Actividades terapéutico-familiares.
- El valor del mes.
- Actos Cívicos. Formaciones en Hora de familia
- Comunicación permanente con el hogar a través de las bitácoras.
- Implementación de cuadro de modificación conductual con nota para seguimiento personalizado.