La filosofía amigoniana de la reeducación va dando sus frutos en los muchachos que hoy habitan este lugar rodeado de montañas y con el aire más puro del mundo.
Cada mañana, en los húmedos y verdes campos de San Jerónimo de Moravia, en cada muchacho del Centro Juvenil Amigó se realiza el milagro del cambio de la incomprensión, por la oportunidad de mirar a la vida como un terreno recién arado, listo para sembrar en él cualquier sueño. . . y verlo florecer.
El Centro Juvenil Amigó, dispone de un lugar especial, para escuchar el río, admirar la creación, sentarse a meditar, hacer un día de picnic, para desconectarse del ruido de la cuidad, para conectar con la naturaleza, para respirar aire puro, y dar una caminata recreativa, Amigolandia… Este lugarcito de paz, cuenta con una pequeña capillita y mesitas de madera.



