LA FAMILIA AMIGONIANA
UN ESTILO DE VIDA Y MISIÓN
CARISMA AMIGONIANO
El Carisma Amigoniano presenta ante la Iglesia y ante la sociedad un rostro del Evangelio. El Carisma es fuente de identidad, es también como la sangre de familia, el espíritu que da vida a la familia y a sus miembros.
El P.Luis Amigó nos transmitió el Carisma que recibió del Espíritu:
“Vosotros, mis amados hijos e hijas, a quienes Él ha constituido zagales de su rebaño, sois los que habéis de ir en pos de la oveja descarriada hasta devolverla al aprisco del Buen Pastor”
Y nos invitó a vivirlo en Familia:
“Haya entre vosotros una íntima unión… Sed apoyo y sostén de otros… haceros todo para todos”
Nos sentimos convocados para la construcción y el enriquecimiento de la Iglesia. Vivimos el Carisma en diversos proyectos existenciales que dan cauce a diversos carismas personales. Los estados de vida, laical, consagrado, clerical, son diversas y complementarias, vivimos la universal vocación a la santidad en la perfección del amor.
“Comprometerse con la Fraternidad” es el resultado de un proceso durante el cual la persona se apropia de la Identidad Amigoniana. El desarrollo de la identidad es un proceso largo y complejo, progresivo y gradual, abarca toda la vida.
La Familia Amigoniana se siente hoy invitada, convocada por Dios, al banquete de su amor y su salvación y enviada por Él a llevar esta buena noticia, como testigos de su misericordia, a los alejados y perdidos. Trabajando como Zagales, colaboradores de Cristo Buen Pastor.
Queremos ser un hogar que acoge con ternura, en especial, a los abatidos, cansados, perdidos, y que, acogiendo, integra, rehabilita, sana, libera y dignifica porque los lleva a descubrir su dignidad como hijos de Dios, llamados a la plenitud de su amor, a la plenitud del banquete.
COOPERADORES AMIGONIANOS
Los Cooperadores Amigonianos somos una Asociación Internacional Privada de Fieles, aprobada por la Santa Sede; queremos vivir la fe según el Carisma Amigoniano en nuestra condicional laical.
Formamos comunidades de fe, para afianzarnos en el seguimiento de Cristo, y comprometernos en expresar la misericordia de Dios para con los alejados y perdidos.
“Cooperador/a” es el que colabora, ayuda, está disponible… a la obra de Dios. Es el servidor, sería el “zagal”, el que colabora con el pastor, en el cuidado de las ovejas de su rebaño.
Somos, cooperadores con el Plan de Salvación de Dios, a favor de los alejados y perdidos. Se trata de asumir un Carisma que ilumina la vida y la misión, tanto laicos como religiosos, colaboradores con Cristo.
El Carisma Amigoniano se basa en el seguimiento de Jesucristo Buen Pastor que nos constituye como zagales o colaboradores de su rebaño, y con un sentido franciscano de la vida, hecho de sencillez, minoridad, fraternidad.
Su misión se concreta en la atención a los más débiles y pequeños, en especial, los niños y jóvenes en vulnerabilidad y riesgo social, y sus familias.

